HERCULES, PUÑO DE HIERRO CON GUANTE DE TERCIOPELO…

A lo largo de las costas de la Baja Sajonia, en el norte de Alemania, donde el río Elba desemboca en el mar del Norte, existen plantaciones de árboles de acero y aluminio donde, gracias al viento, se extrae uno de los frutos más preciados de nuestro tiempo: la energía limpia y renovable. Estamos hablando de los parques eólicos marinos donde Alemania produce (junto con las otras fuentes de energía renovable: solar, hidroeléctrica y fotovoltaica) una gran parte de su demanda energética, aproximándose a ese 20% de “energía limpia” impuesto por los acuerdos europeos y que es necesario alcanzar antes de 2020. Los parques eólicos marinos son también uno de los medios a través de los cuales Alemania desea alcanzar un objetivo mucho más ambicioso: lograr la independencia energética total de los combustibles fósiles antes de 2050. Un objetivo que podrá realizarse gracias a una política de inversión con visión de futuro cuyas raíces se remontan muy atrás en el tiempo y que ha permitido a Alemania alcanzar una envidiable experiencia con empresas que actualmente son auténticos colosos internacionales del sector.

Una de ellas es ADWEN OFFSHORE S.L., quien diseña, construye e instala turbinas y rotores además de realizar el mantenimiento del gran número de parques eólicos que pueblan el mar del Norte ante la desembocadura del río Elba. ADWEN, junto con LM WIND, fabricó el año pasado la pala para el rotor más grande del mundo: 88 m de longitud y 180 m de diámetro para el equipamiento de turbinas de 8 mW. Hasta el año pasado, ADWEN tenía en el Elba dos plantas de producción distintas: una en Bremerhaven, para la fabricación de turbinas, y otra en Stade (ADWEN BLADES Gmbh) para la fabricación de gigantescos rotores. Este año, concentró su producción en Bremerhaven y empezó a utilizar la planta de Stade como depósito de almacenamiento y puerto de embarque. Desde la desembocadura del Elba, es muy fácil llegar a los parques eólicos situados mar adentro y transportar en barco las palas y los componentes utilizados para el mantenimiento de los 21 parques y la construcción, programada por el gobierno federal, de 4 nuevos parques en los próximos años. La pala de un rotor eólico es como el ala de un avión, ligera y resistente a la flexión, pero de grandes dimensiones, difícil de mover y, sin duda alguna, alérgica a los golpes…

En la planta de producción de Stade, las palas se almacenan en una amplia área de terreno desde donde, posteriormente, se transportan al punto de embarque. Para su transporte es necesario utilizar una máquina con gran capacidad de elevación, fluidez, precisión de movimiento y óptima potencia y movilidad sobre cualquier tipo de terreno. Es por esto por lo que ADWEN decidió equiparse (alquilándolos a los distribuidores Dieci ARBOR AG y FEBAUMA) con algunos Hercules 201.10, máquinas que satisfacen perfectamente las exigencias de trabajo e incorporan soluciones hidráulicas avanzadas que permiten gestionar con precisión su gran potencia. Gracias a la distribución proporcional con control electrónico “LOAD SENSING- FLOW SHARING” y al mando “INCHING” de pedal (para el avance lento de la máquina incluso con el motor a todo régimen), el Hercules es ideal para realizar con seguridad las operaciones de enganche y elevación de las palas por el baricentro, operación que, en caso de mínimo impacto, desequilibrio o caída, puede provocar pérdidas por miles de euros en polímeros, aluminio y alta tecnología. Gracias a la transmisión hidrostática y al tercer diferencial central (que permite compensar las diferencias de rodadura de las ruedas sobre los ejes delantero y trasero), Hercules puede transportar las grandes palas desde la zona de almacenamiento (a través de zonas de terreno irregular) hasta las áreas del punto de embarque, depositándolas sobre soportes específicos a la espera de ser cargadas en los barcos.

Un “puño de hierro con guante de terciopelo” con un “corazón caliente” durante las mañanas de invierno en las que el viento incesante del Báltico se deja sentir.

¡Es entonces cuando los operadores agradecen el confort de la acogedora cabina del Hercules!